13 Historias que demuestran lo importante que son los amigos

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La amistad debe ser la base de cualquier relación porque todas las alegrías de la vida fueron creadas para compartirlas con aquellos que nos aman y entienden.

Genial.guru recoge 13 historias sobre lo importante que resulta tener grandes amigos. Cuida de ellos.

  • “De estudiantes, nosotros, 3 jóvenes, conocimos en el metro a una chica. Al despedirnos de ella, le propusimos vernos de nuevo. A mí y a mi amigo, nos rechazó, pero con el tercero empezó a salir. Un año más tarde, se separaron, y le preguntamos a nuestro amigo: “¿Por qué te eligió en aquel momento a ti?”Se rió y nos dijo: “Mientras estabáis haciendo cola comprando el ticket del metro, le dije que vosotros dos estabais casados y que, simplemente, no llevabais la alianza”.

  • En la escuela secundaria, ya llevaba siete años prácticando boxeo. Lo practicábamos en una sala normal, en las afueras de la ciudad, donde había chicos de nuestra zona y la escuela, todos con una amistad muy fuerte entre sí. Una vez, el entrenador nos propuso ir en verano, por una semana, a un lugar especial para descansar de forma saludable y deportiva. Los chicos, seis meses antes, encontraron diversos trabajos a tiempo parcial para ahorrar dinero. Cuando llegó la hora del viaje, el entrenador nos recogió diciendo que uno de nosotros, Juan, no podía ir porque su madre estaba gravemente enferma y todos sus ahorros los utilizarían en sus tratamientos. Entonces, el mayor de nosotros, dice que tampoco irá de viaje, porque Juan necesita más este dinero y él se lo dará a su amigo. Y los 6 chicos que trabajaron duro durante medio año para descansar una semana en las montañas, apoyaron unánimemente la idea. Todo lo recaudado fue entregado esa misma noche al padre de Juan.
  • Yo trabajo en el colegio. Tenemos a un niño que sufre problemas con una pierna y camina con muletas. Su madre se esforzó para que estudiara en una clase habitual con los demás niños. Es un chico alegre, sociable, independiente, sus compañeros de clase, por supuesto, lo ayudan. Ahora, estudia en la escuela secundaria. Un día, empezó a molestarle un chico difícil que era tres años mayor que él: le quitó la muleta, se rió de su hermana y de él. Pero los adultos, nos enteramos de esto más tarde, cuando empezamos a averiguar por qué los alumnos de 12 años tuvieron una pelea con otro de 15.

  • El compañero de clase de mi padre, en su infancia, tenía una mascota inusual: un mono llamado Nono. El padre marinero se lo había regalado tras un viaje. Nono era bastante travieso: no le gustaba dejar a su pequeño amo que fuera al colegio, por lo que se ensuciaba con lo que encontraba, mermelada, miel, yogur, y comenzaba a frotarse con las cortinas y muebles. El chico tenía que recogerlo todo urgentemente y, a menudo, llegaba tarde a clase. Y no había nadie en el mundo más feliz que el pequeño Nono, cuando oía que su amigo volvía a casa de la escuela.

  • Una noche, volviendo de un viaje corto en tren, yo y mi novia le pedimos a un amigo que nos recogiera en la estación en coche, ya que era tarde y el transporte público ya no estaba operativo. El coche estaba en el taller pero nos prometió pedir prestado otro a un tercero. Este tercero, en ese momento, estaba profundamente dormido, dado que nadie le había avisado de antemano. Pero lo prometido es deuda… En definitiva, vino a buscarnos. Unos 40 minutos vino andando hasta el tren para encontrarnos. A pie. Pero cumplió la promesa. De vuelta, anduvimos juntos los tres.

  • He tenido una pequeña quemadura química en las axilas a causa de un desodorante de mala calidad. No es una sensación agradable, por lo que para aliviarlo un poco, de vez en cuando, levanto los brazos y algún tiempo estoy sentado de esta manera, intentando disimularlo como si estuviera estirándome. Pero mis amigos ya saben de qué va la historia. Entonces, cada vez que levanto mis manos, me gritan, “¡Alabado sea el sol!” Ellos son mis verdaderos amigos, los amo.

  • Yo vivo en Baltimore, en la casa de un estadounidense de origen chileno. Habla inglés y español. Tiene 68 años. De camino, cuando me lleva a algún sitio, me cuenta cosas que considera interesantes. Hoy me contó una alegoría, cómo son los amigos: hojas, ramas y raíces. Las hojas son poco fiables, chupan el jugo. Las ramas son mejores pero se rompen con el viento. Las raíces, a primera vista, no se ven, pero hacen todo lo más importante.

  • En 2010, estuve en un festival deportivo al aire libre, en el bosque. El festival se celebraba de viernes a domingo y nosotros llegamos el jueves con el fin de disfrutar de la compañía y la naturaleza. El resto tenía que llegar el viernes al mediodía. Pasamos una tarde genial y por la mañana nos dimos cuenta de que por la noche había llovido y la leña, que se nos olvidó recoger, se mojó. Llámamos a nuestro amigo y le pedimos que nos trajera carbón. Nos secamos sin prisa y al pasar un par de horas llegó nuestro amigo con el carbón. ¡Medicinal! Pensó que nos sentíamos mal después de todo lo que vivimos el día anterior y para que nos pusiéramos en forma nos compró 10 paquetes.

  • Esto me ocurrió cuando estaba en la escuela. Me gustaba una chica de la clase. Para describirlo, voy a decir esto: en cada clase había una chica que le gustaba, si no a todos, a la mayoría. Yo tenía un amigo. Y mi amigo le gustaba a esa chica. Una vez, mi amigo, aquella chica y yo, volvíamos juntos de la escuela. Y ella permitió a mi amigo que la besara. Después de lo ocurrido, mi amigo hizo una mueca y dijo: “Uf, sabe amarga”. Y esa chica me dejó de gustar de inmediato.

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